Llego la noche anterior a la partida, Ya todo estaba armado y acomodado, venia de dos intentos fallidos de reparación de bicicletas, La mía que tenia faltante de repuestos, unos repuestos que tardarían en estar disponibles por lo menos una semana, muy mal por hacer todo a ultimo momento, y la de Marty, que también necesitaba ser arreglada, esta en cambio no la podíamos encontrar ya que quien la tenia guardada hacia unos días que no daba señales de vida ni respondía nuestros desesperados llamados, eso hacia que no la podamos sacar de la baulera donde se encontraba. Este era mas que motivo para que mi cara y humor no pasen por el mejor momento y se vean como tocando el piso. Cosa que mi amigo y compañero de vivienda Roffy noto y luego de una corta charla no dudo ni un instante en prestarme la suya, Con esta nueva noticia mas que sobresaliente, Corrí a comprar e instalar los elementos necesarios para partir.
Faltaban horas y mi cuerpo estaba estático, casi sin noticias, un poco cansado por el stress diario y el intento de preparación que traía hacia un par de semanas, así iba a comenzar, solo con mi alma aventurera y la fe de que mis piernas iban a aguantar. Solo quedaba una cosa, sentarme y pedalear.
Eran las 7am, la propia euforia me despertó, no había podido dormir nada ni descansar mucho menos, solo habían pasado 2 horas desde que cerré los ojos, no había mas tiempo, era hora de partir, había llegado el momento tan esperado como poco planeado, solo 10 días habían pasado desde que tome la decisión, tenia que comenzar a avanzar, salude a mis amigos y arranque.
Eran las 7am, la propia euforia me despertó, no había podido dormir nada ni descansar mucho menos, solo habían pasado 2 horas desde que cerré los ojos, no había mas tiempo, era hora de partir, había llegado el momento tan esperado como poco planeado, solo 10 días habían pasado desde que tome la decisión, tenia que comenzar a avanzar, salude a mis amigos y arranque.
En ese momento necesitaba transformarme, mi mente iba a compartir mucho tiempo con la bici, me iba a hacer de aguante ante muchas situaciones de alegría, dolor y cansancio, tenia que llegar conmigo hasta el final así que necesitaba convertirla en mi amiga y compañera de aventuras, ya no eran dos ruedas empolvadas apoyadas en la pared, era quien vendría a una de mis travesias mas recordadas, Buenos Aires - Puerto Madryn. Atrás deje como regalo un living lleno de repuestos, cámaras y cosas desordenadas que seguramente mantendría entretenido y enojado a mi amigo por varios días.
Esta aventura consiste en recorrer 1500 kilómetros durante quince días mas alguno que otro imprevisto, como bien la matemática demuestra el promedio seria de 100k diarios, numero variable ya que entre pueblos tal distancia no es exacta. Vendrían días en los que pedalearía 150 y otros 80, pero al final el resultado tendría que ser Madryn.
El día estaba hermoso, mucho sol y nada de nubes, la jornada se prometía muy amigable y sin sobresaltos, mi primer parada era San Miguel del Monte a 115 Km. de Capital Federal, Me prepare para una jornada calurosa y larga, ya mi ropa de "astronauta" como la llamaban mis amigos no me entraba por los kilos de mas que me acompañaban así que tuve que conformarme con un short y remera que encontré en el cajón, para amortiguar las horas de pedaleo me puse una calza con una felpa llamada badana, (típica calza ciclista) Muy útil y cómoda a la hora de estar arriba de la bici por tiempos prolongados.
No conocía muy bien que ruta a tomar así que al llegar al Riachuelo me detuve a preguntar en un control policial que me hizo enterar que había seguido de largo unos 3 kilómetros, di la vuelta y enfile hacia donde iniciaba mi trayecto, una vez sobre esa ruta solo quedaba seguir derecho por varios días.
El día estaba hermoso, mucho sol y nada de nubes, la jornada se prometía muy amigable y sin sobresaltos, mi primer parada era San Miguel del Monte a 115 Km. de Capital Federal, Me prepare para una jornada calurosa y larga, ya mi ropa de "astronauta" como la llamaban mis amigos no me entraba por los kilos de mas que me acompañaban así que tuve que conformarme con un short y remera que encontré en el cajón, para amortiguar las horas de pedaleo me puse una calza con una felpa llamada badana, (típica calza ciclista) Muy útil y cómoda a la hora de estar arriba de la bici por tiempos prolongados.
No conocía muy bien que ruta a tomar así que al llegar al Riachuelo me detuve a preguntar en un control policial que me hizo enterar que había seguido de largo unos 3 kilómetros, di la vuelta y enfile hacia donde iniciaba mi trayecto, una vez sobre esa ruta solo quedaba seguir derecho por varios días.
Siempre se encuentra presente la mirada de la gente, miradas que hacen presentir pensamientos tales como "a donde ira este loco?","Mira el peso que lleva". Cuando alguien tiene la oportunidad de hablarte al verte con tantos bolsos y cara de ir lejos, tiende a armar la típica oración "a donde vas pibe"? a lo que respondes naturalmente, a Madryn!!!. Muchos no conocen la distancia, solo saben que se encuentra muy lejos, quizá mas de lo que realmente esta. También recibís preguntas tales como "y no paras...?" o "donde dormís...?". Algunos simplemente se quedan callados con el seguro pensamiento de.. "este me esta macaneando y de Lujan no pasa". Claro, a esta altura todo esta limpito, los verdes de la ropa son verdes, los rojos también rojos, las cosas sin barro, los bultos bien armados y la cara fresquita, todavia queda mucho por recorrer. Habían pasado un par de horas y los primeros 60 kilómetros fueron recorridos. todo arrancaba en orden, lo mas importante era que necesitaba aprender a escucharme, mis piernas iban de un momento a otro a dar señales que tenia que conocer para poder responder, solo quedaban otros 60 para terminar con el primer día.
Sabia que mi peor enemigo iba a presentarse en cualquier momento, un enemigo que comienza sueños tan rápido como los termina, un enemigo que te llena de furor con la misma velocidad que de frustración, un enemigo llamado Ansiedad, era mi Karma, conocia que para poder terminar mi aventura iba a tener que desatar una batalla medieval casi interminable, el sentimiento iba a ser mucho mas fuerte que el cansancio mismo, mucho mas fuerte que el sentimiento de soledad. Era mi enemigo numero uno. Para palear eso mi idea fue la de no focalizar mis pensamientos en la distancia total y si centrarme en cada etapa diaria, eso ayudaría a bajar ese hambre insaciable que genera cuando se presenta, viene sin que te des cuenta y a escondidas, cuando no la podes controlar termina con tu proyecto casi instantaneamente, tenia que estar preparado, siempre viene en los momentos mas importantes, cuando estas cansado, estas incomodo, o cuando te pones a pensar lo mucho que queda por recorrer.
Uno en su interior realmente nunca sabe con certeza cuanto falta para llegar a destino o lograr el cometido, creo que los que hacemos fondos largos logramos apartar la consciencia de tiempo-distancia-recorrido una caja imaginaria que muy poco queremos prestar atencion, algo sumamente necesario a la hora de salir de casa ya que si te pones a pensar y medir seguramente te quedas viendo una buena película de HBO tirado en el sillón con aire, esto mismo se aplica a la altura del paracaidismo, como el peligro de la montaña o la soledad del oceano, creo que quienes practican estos deportes son dueños de una inconsciencia controlada, cuando esta inconciencia se va de control lo único que queres es estar sentado, cómodo y a salvo.
Llegue a San Miguel del Monte sin gran esfuerzo físico, busque un camping y arme toldería, todo estaba en su lugar aunque me había dado cuenta de un detalle, mi mente no estaba tan fuerte como en otras ocasiones, necesitaba ejercitarla, mi estado físico era limitado e iba a tener que alentarme cuando las energías escaseen, tenia que comenzar a madurar la aventura.
El camping frente al lago brindaba tranquilidad y seguridad solo había 5 vecinos y un cuidador que se autodenominaba "El duro de Avellaneda" que según su relato se escapo de la villa y busco asilo y nueva vida en Monte, me dispuse a armar la carpa debajo de unos eucaliptos que con seguridad cantarían en la noche junto al viento, fui al centro a comprar unos auriculares que iban a servir para distraerme con algo de música. Durante la noche se hizo notar viento del noroeste, algo que me puso contento ya que iba a darme una ayuda extra para llegar a mi segunda etapa. Las Flores. A la mañana siguiente desayune 9am y tras luchar con el sueño y el autoengaño de... "hay muchas nubes, y si me quedo?" me puse a armar todo y partir.
Realmente fue un regalo que alguien me dio. Tenia viento fuerte soplando a favor, mis ritmos y ganas estaban rejuvenecidos, mis velocidades promedio llegaban a los 40km por hora, con el peso que acarreba era todo un ritmo de corredor que levanto mi autoestima tanto que sentía que hacia tiempo venia entrenando y compitiendo, en dos horas recorrí 67 kilómetros y faltando 17 para llegar a Las Flores decido que aunque me sentía optimo necesitaba descansar por que al día siguiente me esperaban tramos muy largos en los que no había gente por si algo pasaba, no podía quedarme a la mitad asi que tenia que parar ahora que podía, me acosté a un lado de la ruta a dormir una siesta, el momento era ideal, el dia estaba nublado y la temperatura optima. Calculo que paso media hora antes de que me despertara el ruido de un motor diesel, me incorporo confundido y veo la presencia de policías, después de una rápida secuencia de preguntas tales como "de donde venís?" y... "a donde vas?". Me comentan que no iba a llegar a destino, se acercaba una tormenta fuerte con granizos, sin duda sabían de mi existencia por algún puesto policial o patrulla que cruce en la ruta, tenia que acampar o buscar refugio por que no había tiempo para llegar a ningún lado. Era verdad, mientras avanzaba notaba que perseguía una tormenta que no se mostraba tan fea como la describian los policias, nunca me imagine que la iba a alcanzar y mucho menos que me iba a esperar. Un momento después me encontraba saludando a estos dos oficiales que tan precisa información me brindaron, mientras observaba como se retiraban me dispongo a girar mi cabeza en sentido sur cuando instantaneamente veo un panorama ya conocido, aproximadamente a 1000 metros se podía divisar la inconfundible neblina que forma la lluvia en el campo, la tormenta venia acercándose rápidamente, con un rápido paneo comprendí que estaba en el centro de una tormenta en formación. Rapidamente extraigo de mi GPS Etrex Legend las coordenadas para pasarselas por SMS a Marty a lo que responde casi instantaneamente, "Es un frente muy muy grande que se acerca del sudeste, suerte amigou cuidate".
Sabia que mi peor enemigo iba a presentarse en cualquier momento, un enemigo que comienza sueños tan rápido como los termina, un enemigo que te llena de furor con la misma velocidad que de frustración, un enemigo llamado Ansiedad, era mi Karma, conocia que para poder terminar mi aventura iba a tener que desatar una batalla medieval casi interminable, el sentimiento iba a ser mucho mas fuerte que el cansancio mismo, mucho mas fuerte que el sentimiento de soledad. Era mi enemigo numero uno. Para palear eso mi idea fue la de no focalizar mis pensamientos en la distancia total y si centrarme en cada etapa diaria, eso ayudaría a bajar ese hambre insaciable que genera cuando se presenta, viene sin que te des cuenta y a escondidas, cuando no la podes controlar termina con tu proyecto casi instantaneamente, tenia que estar preparado, siempre viene en los momentos mas importantes, cuando estas cansado, estas incomodo, o cuando te pones a pensar lo mucho que queda por recorrer.
Uno en su interior realmente nunca sabe con certeza cuanto falta para llegar a destino o lograr el cometido, creo que los que hacemos fondos largos logramos apartar la consciencia de tiempo-distancia-recorrido una caja imaginaria que muy poco queremos prestar atencion, algo sumamente necesario a la hora de salir de casa ya que si te pones a pensar y medir seguramente te quedas viendo una buena película de HBO tirado en el sillón con aire, esto mismo se aplica a la altura del paracaidismo, como el peligro de la montaña o la soledad del oceano, creo que quienes practican estos deportes son dueños de una inconsciencia controlada, cuando esta inconciencia se va de control lo único que queres es estar sentado, cómodo y a salvo.
Llegue a San Miguel del Monte sin gran esfuerzo físico, busque un camping y arme toldería, todo estaba en su lugar aunque me había dado cuenta de un detalle, mi mente no estaba tan fuerte como en otras ocasiones, necesitaba ejercitarla, mi estado físico era limitado e iba a tener que alentarme cuando las energías escaseen, tenia que comenzar a madurar la aventura.
El camping frente al lago brindaba tranquilidad y seguridad solo había 5 vecinos y un cuidador que se autodenominaba "El duro de Avellaneda" que según su relato se escapo de la villa y busco asilo y nueva vida en Monte, me dispuse a armar la carpa debajo de unos eucaliptos que con seguridad cantarían en la noche junto al viento, fui al centro a comprar unos auriculares que iban a servir para distraerme con algo de música. Durante la noche se hizo notar viento del noroeste, algo que me puso contento ya que iba a darme una ayuda extra para llegar a mi segunda etapa. Las Flores. A la mañana siguiente desayune 9am y tras luchar con el sueño y el autoengaño de... "hay muchas nubes, y si me quedo?" me puse a armar todo y partir.
Realmente fue un regalo que alguien me dio. Tenia viento fuerte soplando a favor, mis ritmos y ganas estaban rejuvenecidos, mis velocidades promedio llegaban a los 40km por hora, con el peso que acarreba era todo un ritmo de corredor que levanto mi autoestima tanto que sentía que hacia tiempo venia entrenando y compitiendo, en dos horas recorrí 67 kilómetros y faltando 17 para llegar a Las Flores decido que aunque me sentía optimo necesitaba descansar por que al día siguiente me esperaban tramos muy largos en los que no había gente por si algo pasaba, no podía quedarme a la mitad asi que tenia que parar ahora que podía, me acosté a un lado de la ruta a dormir una siesta, el momento era ideal, el dia estaba nublado y la temperatura optima. Calculo que paso media hora antes de que me despertara el ruido de un motor diesel, me incorporo confundido y veo la presencia de policías, después de una rápida secuencia de preguntas tales como "de donde venís?" y... "a donde vas?". Me comentan que no iba a llegar a destino, se acercaba una tormenta fuerte con granizos, sin duda sabían de mi existencia por algún puesto policial o patrulla que cruce en la ruta, tenia que acampar o buscar refugio por que no había tiempo para llegar a ningún lado. Era verdad, mientras avanzaba notaba que perseguía una tormenta que no se mostraba tan fea como la describian los policias, nunca me imagine que la iba a alcanzar y mucho menos que me iba a esperar. Un momento después me encontraba saludando a estos dos oficiales que tan precisa información me brindaron, mientras observaba como se retiraban me dispongo a girar mi cabeza en sentido sur cuando instantaneamente veo un panorama ya conocido, aproximadamente a 1000 metros se podía divisar la inconfundible neblina que forma la lluvia en el campo, la tormenta venia acercándose rápidamente, con un rápido paneo comprendí que estaba en el centro de una tormenta en formación. Rapidamente extraigo de mi GPS Etrex Legend las coordenadas para pasarselas por SMS a Marty a lo que responde casi instantaneamente, "Es un frente muy muy grande que se acerca del sudeste, suerte amigou cuidate".
Durante el viaje siempre supe que iba a sufrir situaciones tan extremas como divertidas, lo que nunca imagine era que tan temprano una verdadera prueba me iba a encontrar, estaba llegando para testearme, ya estaba demasiado cerca, solo a 500 metros.
CONTINUARA... >>>
CONTINUARA... >>>